PARK CITY, Utah, EE.UU.—Los abortos en el tercer trimestre de embarazo representan menos del 1% de todos los abortos realizados en Estados Unidos cada año y sólo cuatro doctores en todo el país los efectúan.

Sus historias y las de sus pacientes son relatadas en "After Tiller", un documental que se exhibe en competencia en el Festival de Cine de Sundance.

Las realizadoras Lana Wilson y Martha Shane se inspiraron a explorar el tema tras el asesinato del doctor George Tiller, un colega de los médicos incluidos en el filme, en 2009.

"Nuestra generación realmente ha sido alienada del debate del aborto de muchas maneras", dijo Shane, de 29 años. "Se ha convertido en un enfrentamiento de gritos en este país y extremadamente polarizado, así que esta fue una oportunidad de abordar el asunto de una nueva manera y enfocarse en las situaciones íntimas y las personas que trabajan en el ojo del huracán", expresó.

Los doctores Susan Robinson y LeRoy Carhart acudieron a Sundance (con seguridad) para discutir su participación en el filme. Les abrieron sus clínicas y sus casas a las cineastas en un esfuerzo por reducir las ideas equivocadas sobre su trabajo y sus pacientes.

"Una de las peores ideas equivocadas es que las mujeres toman la decisión de abortar a la ligera o frívolamente", dijo Robinson. "Pero en realidad, resulta que las mujeres son agentes morales adultos, como cualquier otra persona, y son capaces de enfrentar asuntos éticos muy complejos para los cuales sólo ellas tienen todas las piezas".

Las documentalistas reconocen que incluso quienes están a favor del derecho al aborto no apoyan o entienden que se haga en el tercer trimestre de embarazo. Ellas mismas no sabían mucho del tema antes de comenzar a trabajar en este filme hace tres años. ¿Qué motivaría a una mujer a abortar cuando su embarazo está tan avanzado? ¿Qué llevaría a los médicos a realizar un procedimiento que los lleva a ser vilipendiados por manifestantes?

"Una de las cosas que más nos sorprendió al conocerlos (a los doctores) es que nos son fanáticos políticos", dijo Wilson. "Tienen sentimientos muy complicados en relación con este tema. Enfrentan muchas complejidades morales y éticas al realizar este trabajo cada día de su vida".

Una de las doctoras en el filme dijo que ve a los infantes abortados como bebés, no como fetos ni masas de células. Pero el bebé está adentro de la mujer, "y ella no puede soportarlo", dijo, por lo que describió como "una variedad de razones desesperadas".

"Antes que nada, son doctores. No son políticos", dijo Shane. "Su meta es cuidar de sus pacientes que están atravesando una de las cosas más difíciles que una mujer pueda pasar, y de ahí deriva su dedicación".

La película comparte las historias de varias pacientes que se someten a abortos en el tercer trimestre. La mayoría decidió someterse al procedimiento tras descubrir que el bebé venía con varias anomalías que los privarían de tener una voda sana. En tales casos, los embarazos fueron planificados y los padres realizan funerales para los mortinatos.

Una joven paciente, estudiante universitaria, fue violada y pasó meses de su embarazo en negación. Otra pasó varios meses ahorrando para someterse a un aborto; cuando logró juntar el dinero, tenía 28 semanas de embarazo.

El filme muestra cómo las mujeres suelen ponderar su decisión "por días, por semanas, algunas de ellas por meses tratando de conseguir ayuda sin poder lograrlo", dijo Carhart, un veterano de Vietnam que ha estado realizando abortos desde finales de la década de 1980.

El documental también incluye a los manifestantes que marchan y cantan consignas con regularidad afuera de los consultorios de estos médicos y ofrece sus argumentos contra el procedimiento. El filme en sí no ha atraído manifestantes en Park City.

"El aborto no es una política pública", dijo Carhart. "(Los opositores) están usando el aborto con propósitos políticos, y no por el mejoramiento de este país".

Shane y Wilson dijeron esperar que la cinta humanice a los doctores y ofrezca un sentido de "las amplias circunstancias" que llevan a mujeres a realizarse abortos en el tercer trimestre. "After Tiller" aún no ha sido adquirida por una distribuidora.

Wilson dijo que los espectadores en contra del aborto "se sorprenderían de verdad sobre las circunstancias de algunas de estas personas, especialmente pacientes con fetos con anomalías, y realmente tendrían que pensar, '¿Deben estas leyes generales aplicar a todos por igual?'"

Robinson espera que el filme haga del aborto un tema más fácil de comprender y aceptar y en última instancia termine por garantizar su accesibilidad.

"Espero que le aclare a los espectadores que este es un tema muy complejo y que las mujeres consideran muy profundamente estos asuntos", expresó. "Espero que ayude a desestigmatizar todo el asunto del aborto y le quite un poco de ese manto de clandestinidad y vergüenza. Debe mantenerse legal. Debe mantenerse seguro y debe salir de las sombras".

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Sandy Cohen está en Twitter como http://www.twitter.com/APSandy