LOS ANGELES—James Gandolfini, cuyo retrato de un jefe mafioso brutal y a la vez vulnerable en la serie de "The Sopranos" ("Los Soprano") ayudó a crear uno de los dramas más celebrados de la televisión, murió el miércoles en Italia. Tenía 51 años.

Gandolfini falleció mientras estaba de vacaciones en Roma, señalaron en un comunicado el canal de cable y los representantes Mark Armstrong y Nancy Sanders. No se especificó su causa de muerte.

"Nuestros corazones están devastados, lo echaremos de menos enormemente. Él y su familia formaron parte de la nuestra por muchos años, todos estamos de luto", dijeron Armstrong y Sanders.

HBO calificó al actor como "un hombre especial, un gran talento, pero por encima de todo una persona amable y amorosa que trataba a todos con el mismo respeto sin importar sus títulos o posiciones". El canal también expresó sus condolencias a la esposa e hijos del actor.

Gandolfini interpretó al jefe mafioso Tony Soprano en la innovadora serie de HBO que se transmitió de 1999 a 2007, haciéndose acreedor a tres Premios Emmy como mejor actor de drama por su papel.

Entre sus créditos en cine destacan "Zero Dark Thirty" y "Killing Them Softly". En teatro compartió escenario en 2009 con Jeff Daniels, Hope Davis y Marcia Gay en una celebrada producción de "God of Carnage" para Broadway en la que ganó una nominación a los premios Tony como mejor actor. También participó en "On the Waterfront" con David Morse.

La actuación de Gandolfini en "The Sopranos" marcó su carrera, pero se negaba a que lo estereotiparan como el mafioso corpulento que iba a sicoterapia, amaba a su familia y no se tentaba el corazón al matar.

Cuando terminó la serie de David Chase, Gandolfini se dedicó al cine con varias comedias como la sátira política de "In the Loop" y el conmovedor drama "Welcome to the Rileys," en el que actuó con Kristen Stewart. También hizo la voz de Wild Thing Carol en "Where the Wild Things Are".

En una entrevista de diciembre de 2012 con The Associated Press, Gandolfini dijo que se acercó a la actuación como una liberación, una forma de terminar con su furia. "No sé por qué estaba enojado", dijo.

"Trato de evitar algunas cosas y ciertos tipo de violencia en este punto", dijo. "Me estoy volviendo viejo. Ya no quiero seguir golpeando gente, no quiero golpear mujeres y esos niños".