Por supuesto, están los panqués. Y los hotcakes. Y la obligatoria ensalada de fruta. Pero, ¿y luego? Después de todos los sospechosos habituales, ¿qué haces con la abundancia de arándanos azules de temporada?

Si estás considerando un par de pruebas, realmente es fácil y delicioso usarlos. Empieza por descartar la idea de que sólo se utilizan en platillos dulces. Estos arándanos o blueberries jugosos y ligeramente ácidos hacen maravillas con la carne. De hecho, los nativos americanos usaban los arándanos azules para sazonar carnes secas.

Pero primero, unos consejos. Los blueberries se mantienen mejor si los guardas secos. Lávalos sólo cuando los vayas a consumir. Hasta entonces, manténlos ligeramente cubiertos en el refrigerador. Si los congelas, el sabor estará bien pero la textura será diferente. Así que una vez congelados, es mejor usarlos en recetas en las que haya que cocinarlos.

Para congelar arándanos azules, lávalos, luego colócalos en una fuente de horno con borde alto. Sécalos suavemente con toallas de papel, y luego congélalos en una sola capa en la fuente de horno.
Aquí te compartimos 10 usos de los blueberries:

Vinagreta:
Añade un puñado de blueberries en la licuadora con 3 partes de aceite y 1 parte de vinagre (balsámico o de vino tinto), y una pizca de sal y pimienta. Mezcla hasta que quede suave.

Botana dulce y fría:
 Sigue el método anterior para congelarlos, pero en lugar de secar los arándanos lavados, pásalos por azúcar gruesa y luego congélalos. Cómelos así para darte un gusto dulce.


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Compota:
Saltea una cebolla amarilla picada en un poco de mantequilla. Añade una taza de blueberries, un poco de gengibre fresco rallado y unas gotas de salsa picante. Cocina hasta que los blueberries se rompan, baja el fuego y deja que espese. Sazona con mucha pimienta negra y una pizca de sal y comino molido. Sírvela sobre chuletas de cerdo o solomillo de cerdo asados.

Cremoso:
Pon un montoncito de blueberriess en un bol, y luego cubre con crema fresca. Añade un chorro de jarabe de arce y algo de canela molida.

Cóctel:
Pon sobre el fuego una taza de blueberries y media taza de azúcar, y cocina hasta que se rompan y espesen. Cuela con colador de malla y tira los restos sólidos. Divide la mezcla en 4 vasos. Añade hielo y luego sirve encima vodka o ginebra.

Ensalada de granos:
 Mezcla blueberries frescos con quinoa o farro ya cocidos y fríos, añade pepino en cubitos, menta fresca y cebolla roja picada. Cubre con una vinagreta de limón y decora con almendras fileteadas.

Pan de maíz:
Añade blueberries a tu receta favorita de pan de maíz salado.

Para untar:
Mezcla 1/4 taza de blueberries ligeramente machacados con cebolletas picadas y cerca de 1/2 taza de mayonesa. Úsalo en un sándwich o en un wrap de pollo asado.

Salsa:
En un procesador de comida, pica finamente una cebolla roja, 1 chile jalapeño y un puñado de cilantro fresco. Añade 1 taza de blueberries, un chorrito de aceite de oliva y el jugo de 1/2 limón (o más, al gusto). Pulsa hasta que estén ligeramente picados, entonces sazona con sal y pimienta. Sirve con totopos de maíz azul.

Acompañamiento para el queso:
Cocina 1 taza de blueberries con 1 cucharada de azúcar y un chorrito de salsa picante. Cuando se hayan roto y espesado, coloca la mezcla sobre un queso brie redondo que esté a temperatura ambiente. Sirve con rodajas de baguette o con galletas saladas.