Denise Soler entrevista a Fidel Paulino, percusionista de Barrio E, una banda local después de su presentación en el Dairy Center en Boulder en septiembre.
Denise Soler entrevista a Fidel Paulino, percusionista de Barrio E, una banda local después de su presentación en el Dairy Center en Boulder en septiembre. (Foto, cortesía)

Un dúo local está aprovechando innovadoras maneras para lanzar nuevas empresas en estos días al crear Proyecto Ñ, una plataforma para contar historias online, que esperan a que se transforme en un modelo para producir y distribuir relatos en primera persona, de miles de latinos nacidos en EE.UU., para las grandes cadenas de televisión.

Para recoger estas historias, están usando el crowdsourcing, una nueva manera de solicitar servicios a una comunidad online con intereses comunes como por ejemplo: reporteros, productores, administradores y algo clave para su éxito en su primera etapa experimental: dinero. Para correr la voz usan las redes sociales como Facebook, Twitter, Meetup y su página web.

"Enye es una generación de personas criadas en un hogar bicultural", dijo Henry Ansbacher, un alemán de tercera generación que creó esta iniciativa con su amiga Denise Soler, una especialista en mercadotecnia que creció comiendo arroz, frijoles y escuchando salsa en Miami, y que llegó a Denver hace más de una década.

Los dos lanzaron ProjectEnye.com hace seis meses "para realmente cultivar la audiencia y profundizar en los personajes y construir una comunidad de apoyo", dijo Ansbacher.

"Nos dimos cuenta de que el tiempo que toma una ruta tradicional iba a ser problemático y que tendríamos una mejor conversación con las potenciales cadenas si teníamos miles de seguidores online", dijo Ansbacher.


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Según Darrin C. Duber-Smith, un profesor de marketing de la Metropolitan State University de Denver, el crowdsourcing y el crowfunding permiten a cualquier persona, con grandes ideas y poco dinero, pensar de forma novedosa.

"La gente común no tiene que poner su publicidad para que se conozca la marca como lo hace la NFL para obtener beneficios", dijo Duber-Smith. "Yo creo que internet está representando a la gente común".

Ansbacher y Soler sintieron una conexión especial al hablar de sus experiencias biculturales. Soler recuerda cómo sus padres elegían el acento que iban a usar cuando decían su apellido, dependiendo de a quién hablaban, o cómo ella cambiaba inconscientemente y continuamente del español al inglés o viceversa.

"Oír a mis amigos hacer chistes sobre cómo sus padres pronunciaban expres way como esprés way o windshield wipers como winchill wipers, oh, ¡nos reíamos toda la noche!", recordó Soler.

En medio de las risas explicó que ya no se avergüenza.

Se dieron cuenta de que el biculturalismo no era exclusivo de los latinos y decidieron que con sus ideas y precedencias (Ansbacher tiene formación como cineasta) podían localizar en Denver proyectos que ya están circulando por el mundo.

Según Andrea Pérez, una coordinadora de marketing para la compañía Hispanos en Filantropía, con sede en Los Angeles, a través del crowdsourcing y el crowdfunding la gente "puede tener una voz que les permitirá resolver sus propios problemas y empoderarlos para que se conviertan en líderes en su comunidad".

"Le estamos dando el poder a gente que podría no haber tenido la posibilidad de influir en las soluciones para su comunidad", dijo Pérez.

Ejemplos de crowdsourcing

Para citar algunos proyectos exitosos de crowdsourcing con el público latino en mente:

Radio Ambulante - similar a Ñ pero enfocado en relatos en audio - recogió hasta 46.000 dólares en su etapa inicial, según la Fundación Nieman de la Universidad de Harvard.

Y un productor musical independiente recogió 30.000 dólares para grabar "La Casa del Ritmo", un documental sobre los 20 años de la banda Los Amigos Invisibles.

Ambos proyectos utilizaron Kickstarter, una plataforma de crowdsourcing bastante popular, y en el caso de "La Casa del Ritmo", cada uno de los 600 donantes, muchos identificados como aficionados de la banda musical, recibió crédito como productor ejecutivo del documental.